• Gracias a la vida

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Muchas veces no nos damos cuenta de todo aquello que tenemos.

Vamos por la vida pidiendo y queriendo mas, sin detenernos un momento a agradecer por todo aquello que la vida nos dio.

Te propongo tomarte 5 minutos para pensar, no en lo que te falta, sino en todo aquello que tienes…

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GRACIAS A LA VIDA   (Alberto Cortez)

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Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me dio dos luceros que cuando los abro

Perfecto distingo lo negro del blanco

Y en el alto cielo su fondo estrellado

Y en las multitudes el hombre que yo amo

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me ha dado el oído que en todo su ancho

Graba noche y día grillos y canarios

Martirios, turbinas, ladridos, chubascos

Y la voz tan tierna de mi bien amado

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me ha dado el sonido y el abecedario

Con él, las palabras que pienso y declaro

Madre, amigo, hermano

Y luz alumbrando la ruta del alma del que estoy amando

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me ha dado la marcha de mis pies cansados

Con ellos anduve ciudades y charcos

Playas y desiertos, montañas y llanos

Y la casa tuya, tu calle y tu patio

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me dio el corazón que agita su marco

Cuando miro el fruto del cerebro humano

Cuando miro el bueno tan lejos del malo

Cuando miro el fondo de tus ojos claros

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me ha dado la risa y me ha dado el llanto

Así yo distingo dicha de quebranto

Los dos materiales que forman mi canto

Y el canto de ustedes que es el mismo canto

Y el canto de todos que es mi propio canto

Gracias a la vida, gracias a la vida

  • La rosa y el sapo

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Una rosa muy bella, la cuál se sentía de maravilla al saber que era la más bella del jardín.

Sin embargo, observaba que la gente solo la veía desde lejos.

Se dio cuenta de que al lado de ella siempre había un sapo y creía que por eso que nadie se acercaba a verla de cerca.

Indignada, pidio al sapo que se fuera; el sapo obediente se alejó. Poco después el sapo pasó por donde estaba la rosa y sorprendido al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y pétalos; le dijo: ¡Te ves mal!

¿Qué te pasó? y ésta contestó: Desde que te fuiste, las hormigas me comieron y nunca volveré a ser igual.

A lo que el sapo contestó: Claro!, cuando estaba aquí me comía las hormigas y por eso siempre fuiste la más bella del jardín.

~Moraleja: Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos, mejores, mas bellos o símplemente que no nos “sirven” para nada.

Recordemos que Dios no hizo a nadie de sobra en este mundo, todos tenemos algo que aprender de los demás o algo que enseñar, sin menospreciar a nadie.

Podría ser que a la larga esa persona nos cause un bien del cual ni siquiera estemos conscientes.

Desconozco su autor

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